domingo, 16 de diciembre de 2012

In guns we trust

Luego de la masacre de la escuela de Connecticut ya no quedan dudas de cual es el dios de la sociedad estadounidense y, por qué no, del mundo. Adam Lanza cometió el crimen, pero una sociedad que brega por la libre tenencia de armas es aún más culpable. Los niños son los únicos inocentes en este escenario y, lamentablemente, las más corrientes de las víctimas. Quizás algún día aprendamos que las armas SOLO sirven para matar ...

3 comentarios:

Juan Carlos Partidas dijo...

Una verdadera tragedia. Cuanto dolor sin necesidad. :(

Envidia cochina dijo...

Es una sociedad que por un lado glorifica las armas y por el otro las condena...

Y así, los termina traicionando su propio discurso...

Muy bueno tu trabajo sobre el tema...

Saludos!!!

José A. García dijo...

Es muy difícil creer que una sociedad como la yanqui pueda cambiar, más bien, seguirá empeorando más y más y más...

Saludos

J.