



En días en que ronda tanto policía corrupto y amante del gatillo fácil me permito rememorar a un viejo y cibernético amigo que se las ingenió para hacer valer la ley del capitalísimo estado policíaco y fue aclamado por el desencantado pueblo de Detroit. Mucho menos humano que la mayoría de los uniformados y a la vez el más humanista de todos. En verdad se trató de un posible logo para el blog de un compañero de trabajo (visítenlo si quieren, ya tiene logo nuevo http://unmundobinario.com/realizado por su propio creador) que finalmente no fue. La imágen base pertenece al artista digital francés Sebastien Legrain (http://sebleg.free.fr/) y el resto es un photoshopeo con el cual modifiqué los rasgos e intenté abrirle la cabezota al robopolicía. Iban a salir ceros y unos de ese gran hoyo, pero ahí se quedó. Como siempre, no puedo menos que agradecer inmensamente los siempre bellos comentarios que me regalan. Abrazos de vaquero. Y no se olviden de "proteger al inocente"













